Las familias son de confianza y en su gran mayoría, conocidas personalmente.
El ambiente familiar suele ser cordial y afectuoso, con una generosa disposición en todo momento que facilita la integración del/la estudiante en la vida familiar, consiguiéndose así una sólida base de comunicación, además de disfrutar unas agradables vacaciones.
Enviar a un hijo o a una hija al extranjero es siempre una preocupación para los padres y una gran responsabilidad para la familia receptora.
Todos los padres son cuidadosamente entrevistados antes de que su hijo/a vaya a Irlanda. En la entrevista, ellos expresan claramente sus esperanzas, deseos y temores acerca de la estancia de su hijo/a.
Las siguientes notas representan las opiniones prácticamente unánimes entre los padres. Son guías prácticas. Algunas no tendrán que ser aplicadas en su caso particular, pero indican la actitud de los padres. (si su estudiante es un/a adulto/a, estas guías pueden ser modificadas).
Los padres no desearían que su hijo/a:
Estas son señales de una actitud negativa que puede ser corregida y reorientada. Los organizadores deberán ser informados e implicarse cuanto antes en estos casos.
Los padres españoles desearían que:
Esto es, de hecho, lo que sucede en la gran mayoría de los casos, y esto es lo que nosotros, los organizadores, y los padres, agradecemos sinceramente a las familias receptoras.